Hoy ha sido un día especialmente emotivo porque hemos despedido a nuestros queridos hermanos, la familia Jonsson. Ellos han estado con nosotros durante algo más de un año, y a pesar las dificultades por causa de la distancia, han servido fielmente y han dejado su pequeño “legado” como ha sido las actividades evangelísticas de Navidad con el reparto de bastoncillos de caramelo navideños y canto de villancicos.
Ha sido un privilegio tenerles con nosotros y oramos que el Señor los siga usando en su ministerio en Nueva York con las personas de habla hispana, ¡gracias por estar con nosotros y ayudarnos!, habéis sido un ejemplo para nosotros.


